secretariodanzanteshuesca@gmail.com

TRADICIÓN

Viaje a Roma, 2025

Hay viajes que nunca se olvidan. Hay lugares que forman parte de nuestra historia y momentos que permanecen para siempre en la memoria de quienes los vivimos.

Abril de 2025

Hay viajes que nunca se olvidan. Hay lugares que forman parte de nuestra historia y momentos que permanecen para siempre en la memoria de quienes los vivimos.

En abril de 2025 tuvimos el inmenso privilegio de regresar a Roma, cuarenta años después de aquella inolvidable visita de 1985. Volvimos a bailar junto a la Basílica de San Lorenzo Extramuros, el lugar donde descansan los restos de nuestro patrón, reviviendo una de las experiencias más emocionantes que ha vivido nuestra Agrupación.

No era un viaje cualquiera. Era un reencuentro con nuestra propia historia.

Un sueño nacido en 1985

Nuestra primera visita a Roma tuvo lugar en abril de 1985. Aquel viaje marcó para siempre a quienes tuvieron la fortuna de participar en él.

Bailamos frente a la Basílica de San Lorenzo Extramuros y accedimos al templo danzando, del mismo modo que cada 10 de agosto acompañamos a San Lorenzo por las calles de Huesca. Compartimos una celebración inolvidable junto a numerosos oscenses desplazados hasta Roma y vivimos momentos que, con el paso de los años, se convirtieron en parte de la historia de nuestra Agrupación.

Durante cuatro décadas, aquel viaje permaneció muy presente en nuestra memoria.

Cuarenta años esperando volver

Cuando surgió la oportunidad de regresar con motivo de los actos conmemorativos del 1.800 aniversario del nacimiento de San Lorenzo, sentimos que había llegado el momento de volver a encontrarnos con nuestras raíces.

Durante meses preparamos este viaje con la misma ilusión con la que nuestros compañeros lo hicieron cuarenta años antes. Sabíamos que no solo íbamos a representar a nuestra Agrupación, sino también a toda la ciudad de Huesca y a una tradición que ha pasado de generación en generación durante siglos.

Ver cómo cientos de oscenses nos acompañaban hasta Roma fue una muestra del enorme cariño que despiertan nuestros Danzantes y del profundo vínculo que une a Huesca con su patrón.

Un viaje marcado por la incertidumbre

Los días previos estuvieron llenos de incertidumbre.

El fallecimiento del papa Francisco hizo que muchos de los actos previstos en Roma quedaran suspendidos, y durante varias jornadas llegamos a pensar que nuestro esperado baile frente a la basílica no podría celebrarse.

Finalmente, gracias al esfuerzo de muchas personas e instituciones, recibimos la autorización para mantener el acto. Aquella noticia supuso una enorme alegría para todos nosotros y nos permitió vivir uno de los momentos más emocionantes de nuestra historia reciente.

.

Bailar donde descansa San Lorenzo

El día señalado volvió a sonar el bombo.

Una vez más interpretamos nuestros dances junto a la Basílica de San Lorenzo Extramuros. Espadas, Palos Nuevos, Cintas, Palos Viejos y Degollau volvieron a escucharse en un lugar cargado de simbolismo para todos los oscenses.

Cada paso, cada movimiento y cada nota de la Banda de Música de Huesca estuvieron cargados de emoción. Sabíamos que no solo estábamos bailando para quienes nos acompañaban aquel día, sino también para todos aquellos Danzantes que, décadas atrás, habían vivido aquella primera experiencia y para quienes ya no podían volver a hacerlo. Fue imposible no emocionarse.

Una experiencia que ya forma parte de nuestra historia

Regresar a Roma ha sido mucho más que repetir un viaje realizado hace cuarenta años.

Ha sido volver al lugar donde nuestra historia y la de San Lorenzo se encuentran de una manera muy especial. Ha sido representar nuevamente a Huesca ante el mundo y demostrar que nuestras tradiciones siguen tan vivas como siempre.

Nos llevamos el recuerdo imborrable de haber bailado de nuevo junto a la tumba de nuestro patrón, acompañados por cientos de oscenses y por el cariño de todas las personas que hicieron posible este viaje.

Porque hay lugares a los que uno siempre desea volver. Y porque, cuarenta años después, los Danzantes de Huesca volvimos a hacer historia en Roma.